La noche camina repleta de hambrientas estrellas
mientras piedras vacías golpean el camino
y la sangre crepita en los baldíos.
Los muertos se desangran detrás de tus palabras,
ruedan entre alambres de púa en tus labios
ellos gritan envueltos en silencios violentos,
levantan banderas incendiadas de presente.
Te veo dilapidar letras en esta calle rota,
parece mentira este desgarro de historia
que vuelve manoseada por tus garras.
No me duele tanto el futuro
sino el presente de los sin tiempo.
Esos retazos de vida sin calendario
ya no esperan caricias ni frazadas
y cada golpe recibido es el último
un número de la quiniela es el mañana
un silencio profundo destroza sus esperanzas,
al mismo tiempo les gritas palabras incendiadas
y aquí abajo, la hierba seca les duele demasiado
Saben del fuego y que siempre son la leña
la chispa de un futuro que no los contiene.
Cuando el barro llegue hasta tus labios
comprenderás el estiércol que destilas,
el dolor de chapotear eternamente la vida
entre ojos desorbitados como estrellas explotadas
y un cielo sin crepúsculos ni mañana.
Daniel Poggio
Marzo 2024
Alucinante!! Sigamos dilapidando letras aquí y allá y en todas partes!
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