Esa manía de mirar la sombra de las
palabras
escuchar las voces ocultas detrás
de los signos
señales que me hablan de otros
libros
aquellos que raspan en medio del
alma
escenarios repletos de olvidos
presentes
escondidos en los espejos de las
lágrimas.
Sin embargo los años me mostraron
sus cuerpos,
caminan entre las luces superfluas
de los días
emigraron de ser sólo letras al
país de los espacios corporales
Hemos marchado por las calles con
la bronca en un puño
bailaban entre los pliegues de las
banderas y de los bombos.
Siempre me desorientó verlos a mi
lado con su silenciosa bronca
Era una forma extraña la soledad de
sus gritos impregnados de asfalto
qué pedirían?, ¿sufrían lo mismo
que nosotros?, ¿por qué se desvanecían?
¿era la luz o mis
ojos no comprendiéndolos en esta inmensidad?
En las noches también están pero
parecen más cómodos
Se disfrazan de lágrimas, se
esconden en los vasos, en los gritos.
Muchas veces aplauden detrás de una
carcajada o de un brindis.
Los he visto envueltos en música
corporizando las notas.
Son muy diferentes a nosotros en
sus bailes y movimientos
Huyen sorpresivamente y a veces se convierten en manchones felices
En gordas sombras o extrañas formas
oscuras y profundas.
¿por qué los siento murmurar entra
los pasadizos de mi cabeza?
¿Qué necesitan decirme para desgarrar
mi sueño hasta secuestrarlo?
Cuando escribo los siento seducir
mis dedos con sus pensamientos
Y nacen escritos retorcidos como
sus cuerpos de llama negra.
En su eterna noche dibujan mis
días, manifiestan la nostalgia
Son el crepúsculo de aquellas
palabras que aún no nacieron
Guerreros de la memoria abriendo
ventanas para no quedar encerrado.
No me siento invadido cuando diseñan
mis cuentos en cooperación
ni al treparse a los labios de
quien me besa efusivamente
Los acepté como parte del universo
de mi mundo oculto
El vocabulario manchado de
sentimientos y huidas
subconsciente brotando semillas en
la huerta de esta realidad.
¿seremos también sombras luego del
final?
¿seremos parte del trasluz de lo
que se olvida en el día?
¿seguiremos deletreando los poemas
aún no escritos por nuestras manos?
Daniel Poggio
abril 2024
La respuesta es SI,seremos sombras delineadores de palabras!
ResponderBorrar