HOJAS EN BLANCO



¿Qué sucederá cuando la letra deje de dolerte?

Quizás miles de hojas vuelen por el cielo de tus olvidos.

Cuando la tinta ya no sea veneno para los dedos,

¿se convertirá en el perfume ensoñador

latente en las oscuridades del mundo?

 

 

Continúas avanzando como un ciego extranjero

en el país de tus propias venas.

Terror de estar perdido entre las huellas del tiempo,

sin encontrar el camino de los brazos,

ruta sanguínea que conduce al útero de las manos.

¿Podrás engendrar esas grietas

 fecundadas hace tantos años?

 

Alguien se muere de miedo en el horizonte de tu cuerpo.

Se escuchan gemidos vociferar tinta

detrás de cada punto,

falsos finales donde habitan las lenguas de papel

que nunca pariste.

 

Manos lastimadas lagrimean restos de huellas,

placenta de sentimientos que no llegan a gatear.

        Mientras tanto tu cuchillo amputa

                         las letras muertas de los valles del olvido,

se pierde en las profundidades de la hoja

y resucita florecida de silencios.

  

La realidad  amordaza las palabras.

Llanto, hambre e impotencia

corren detrás de los miedos.

Sin embargo la fantasía arrastra la tinta seca,

ensucia tus uñas y también la vida.

Te empuja a ese precipicio blanco que crece

como una piel nueva,

recordando silenciosas voces,

rostros ocultos en el tiempo.


 

El camino de los renglones

se hunde sólo en el barro de tu ser.

Estiras los márgenes intentando llegar,

intentando abrazar a tantos puños eternos,

 

tierra y fuego de nuestros signos,

débil puente de lucha entre tanta mordaza.

Ese antiguo mensaje que palpita en la hoja

se llevará miles de borradores

hasta que pueda reflejar todo el calor de la lava

que consume tu carne y evapora el llanto

enmudeciendo los dedos que solo gritan

en el interior de escritos ajenos.


Daniel Poggio

Comentarios

  1. La pregunta inicial ya me partió la cabeza, qué sucederá cuando la letra deje de dolerme?

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